• Aarón Almansa

Vinos e Inteligencia Artificial

Según el Institute of Masters of Wine (IMW), la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) es, de lejos, el catalizador más emocionante de la innovación en la industria del vino. Las entregas de vino con drones y las botellas compostables son soluciones muy visibles y que han acaparado muchos titulares, pero la verdadera disrupción está en la automatización digital de las operaciones.


Para las bodegas un elemento de vital importancia es decidir qué vinos elaborar, y mantener así un equilibrio entre calidad y aceptación del mercado que les de rentabilidad en el negocio.


A nivel consumidor, la oferta de vinos existente en tiendas especializadas es abrumadora, y es difícil poder acertar en la elección de vinos nuevos si no eres un gran experto o estás bien aconsejado. Incluso en esos casos, lo que puede ser un vino fantástico para una persona, no pasa de mediocre para otra.


La inteligencia artificial ha irrumpido también en este sector para ayudar a predecir lo que les gustará a los consumidores, y así permitir orientar la producción de las bodegas de forma objetiva y con certeza de éxito en ventas.


Una de las primeras empresas que se ha iniciado en este sector es Tastry. Se han especializado en utilizar la inteligencia artificial y la química avanzada para proporcionar a las bodegas una información clave sobre los vinos a elaborar, y al mismo tiempo ayudar al consumidor a elegir un vino que le guste.


Cómo Funciona

Como siempre en Inteligencia Artificial (IA), los datos juegan un papel fundamental, y esta tecnología se basa en dos conjuntos de datos:

  1. Por un lado, obtiene los perfiles de aroma y sabor mediante el análisis químico de miles de vinos en su laboratorio

  2. Por otro lado, mediante cuestionarios web, en tienda, o a través de su app móvil, identifica los perfiles de consumo de cada individuo, que son siempre únicos, y no hay dos iguales

Los algoritmos de IA se encargan de “maridar” estos dos conjuntos de datos y son capaces de predecir las preferencias de los productos del consumidor con una precisión superior al 92%.


Es evidente que esta tecnología no sólo es útil para los consumidores, sino que supone una información de un valor inmenso para los enólogos y minoristas que desean mejorar las ventas utilizando datos reales sobre sus clientes.


Cómo elegir un Vino que me gusta

Tastry utiliza una app móvil llamada BottleBird. Lo primero que hace es solicitar información al consumidor a través de un cuestionario llamado "encuesta de paladar" en el que pregunta sobre las preferencias personales de gusto y olfato, incluyendo preguntas sobre cosas como café, tabaco, mostaza, menta o vinagre.


A partir de estas preferencias, la app utiliza la inteligencia artificial para crear recomendaciones de vinos tintos, rosados y blancos totalmente personalizadas. Este enfoque es totalmente diferente al de otras aplicaciones populares de vinos como Vivino, que se basan en datos históricos de compras y calificaciones.


Con la recomendación que se obtiene, el abanico de posibles vinos a elegir se reduce y personaliza al máximo (1.656 vinos en mi caso), e incluso permite buscar vinos que tienen una calificación alta para algún amigo, con objeto de no “fallar” en posibles regalos.


Su lema es "Nunca más malgastes dinero en una botella mala"


Cómo ayuda a Bodegas, Minoristas y Enólogos

Puede resultar muy útil a pequeñas bodegas con presupuestos de I+D y Marketing más limitados, ayudándoles a orientar su producción con un enfoque de incremento de ventas, gracias a la información que reciben sobre la química del vino que ayuda a sus enólogos a ajustar la elaboración de sus vinos para que coincidan con los gustos de los clientes. Es claramente un elemento de conexión entre las preferencias de los clientes, y las operaciones de elaboración y producción de la bodega.


Los minoristas de vinos también pueden beneficiarse de la información basada ​​en inteligencia artificial de esta tecnología para mejorar sus ventas (+20% estimado) ofreciendo posibilidades de Accionabilidad como:

  • Recomendaciones personalizadas a los compradores en las tiendas físicas u online, o etiquetas inteligentes para estantes/categorías de vinos

  • Optimizar el stock de productos con indicadores de inventario en tiempo real

  • Mejorar la satisfacción del cliente y su fidelidad a la tienda o sitio web

  • Reducir el abanico de opciones al consumidor, ayudándole a encontrar el vino “perfecto” y más “adecuado” en segundos

Más información en esta entrevista a Katerina Axelsson fundadora y CEO de Tastry: https://youtu.be/FzQGwEY60yY







26 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo